Se trata de una antigua técnica Ishaya que permite sanar relaciones.

Debe hacerse una sola vez al día y no debería tomar más de unos cinco minutos. Utiliza la técnica con inocencia, sin expectativas ni juicios. Sus resultados pueden ser profundos.

1. Para empezar, siéntate cómodamente y cierra los ojos. Permítete estar en un espacio amoroso. Recuerda un momento en el que te sentiste amado/a. Si no puedes situarte en un espacio amoroso, un estado neutral será igual de efectivo.

2. Mentalmente, imagina una luz amorosa de color rosa que irradia desde tu corazón y te envuelve.

3. Ahora trae a tu mente una imagen amorosa de ti mismo/a. La imagen puede ser de cualquier momento de tu vida. Si no puedes encontrar una imagen amorosa de ti mismo/a, bastará con traer una imagen neutral. En caso de que no puedas ver ninguna imagen, es suficiente con tener la intención.

4. Coloca tu imagen enfrente y fuera de la burbuja de luz rosa que te envuelve, e imagínate cubriendo la imagen con luz rosa. Cuando hayas cubierto la imagen, déjala ir.

5. A continuación, trae una imagen amorosa de cada miembro de tu familia cercana – madre, padre, hermanos/as, hijos/as… (incluso si ya han fallecido) –. Cubre a cada persona con una esfera de luz rosa, y luego déjala ir y pasa a la siguiente persona.

6. Trae la imagen de cualquier persona con la que tengas una carga emocional o incomodidad. Cúbrelas con esa luz rosa amorosa y déjalas ir. Si te resulta difícil evocar una imagen amorosa de alguna persona, solo imagínatela frente a ti. Si no puedes hacerlo, entonces imagínala de pie muy lejos de ti y/o mirando hacia otro lado.

7. Permite a cualquier persona aparecer, cúbrelas de luz rosa amorosa y déjalas ir.

8. Si no aparece nadie más, entonces el ejercicio ha terminado. Ya puedes abrir los ojos.

¡Así de fácil!

Si no puedes imaginarte una luz rosa amorosa, no te preocupes: basta con tener la intención de hacerlo.

Cuando estés haciendo este ejercicio, cubre de luz rosa a todo aquel que aparezca, no rechaces a nadie. Una vez hecho, asume que ya has terminado por hoy y que no tienes que volver a hacer el ejercicio con esas personas.  

Te darás cuenta de cuándo has terminado con una persona y no necesitas volver a hacerla en el futuro.

Aunque no aparezca nadie para que practiques esta técnica, hazlo contigo mismo/a. Solo toma 5 segundos.

Parece demasiado simple para suponer alguna diferencia, ¿verdad? Pero de ser así, si sanara tus relaciones, ¿no te tomarías unos minutos para hacer esto cada día?

Solo prueba. Hazla cada día y permanece abierto/a a ver la magia.

Esta técnica de sanación está siendo compartida por los Ishayas de The Bright Path. Para más información acerca de las técnicas de meditación de The Bright Path, visita www.thebrightpath.com/es.

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